El misterio del Cuarto de Arlés.

De cada pintor tengo una pintura preferida, y la de Vincent Van Gogh, siempre ha sido El cuarto Arlés. Nada me sorprendió mas que encontrarlo en el Arts Institute de Chicago, cuando estuve ahí el año pasado… pero sin embargo ya lo había visto en el Museo de Orsay en París, unos años atrás. Entonces me puse a investigar quien era el dueño de esa pintura y descubrí que había pintado tres obras similares.

El cuadro representa el dormitorio de Van Gogh en el número 2 de la Place Lamartine en Arlés. La puerta a la derecha se abría a la planta superior y la escalera, la puerta de la izquierda servía para la habitación de invitados que preparó para Gauguin, quien lo visitaría y armarían un grupo artístico juntos. Sobre la pared del frente se abría una ventana, por encima de una mesita, ligeramente descentrada. Esta ventana daba a la Place Lamartine y sus jardines públicos.
Es un alojamiento modesto, con poco mobiliario, hecho de madera barata: una cama a la derecha, un perchero, dos sillas, una mesita de madera en el ángulo y cuadros en las paredes. Una perspectiva exagerada y una leve torsion son caracteristicas de Van Gogh.

Van Gogh comenzó la primera versión en octubre de 1888, cuando estaba en Arlés y así lo relataba en una carta a su hermano Theo:

¨ Esta vez simplemente reproduce mi habitación; sólo el color tiene que hacerlo todo, dando un estilo grandioso a los objetos con su simplificación,​ llegando a sugerir un cierto descanso o sueño. Bueno, he pensado que al ver la composición dejamos de pensar e imaginar. He pintado las paredes de violeta claro. El suelo con el material jaqueado. La cama de madera y las sillas, amarillas como mantequilla fresca; la sábana y las almohadas, de verde limón claro. La colcha, de color escarlata. La ventana, verde. El lavabo, anaranjado; la cisterna, azul. Las puertas, lila. Y, eso es todo. No hay nada más en esta habitación de contraventanas cerradas. Las piezas del mobiliario deben expresar un descanso firme; también, los retratos en la pared, el espejo, la botella, y algunas ropas. El color blanco no se aplica al cuadro, así que su marco será blanco, con la pretensión de conseguir el descanso obligatorio que me recomiendan. No he representado ninguna clase de sombra; sólo he aplicado simples colores planos, como los de las crêpes. ¨

Van Gogh consideraba que era la mejor obra realizada durante su estancia en Arlés.​ La tela nunca abandonó el patrimonio de Van Gogh y está en posesión de la Fundación , en exposición permanente en el Museo Van Gogh de Ámsterdam

En 1889 Vincent envía la pintura original a Theo, lamentándose que se había dañado en una inundación. Theo se la devuelve para que Vincent la pinte nuevamente antes de restaurarla. Es entonces que realiza esta repetición, así tal cual la llamo el autor. Luego, envía ambas a su hermano.


La segunda versión se encuentra en el Arts Institute de Chicago desde 1926.

En el verano de 1889, Van Gogh decide realizar nuevamente en versiones menores sus mejores obras para su hermana y su madre. Las llamo reducciones y no eran copias exactas. Esta tercera versión en un principio en poder de su hermana y luego de un príncipe japones, forma parte de las colecciones francesas desde 1959, exhibida en el Museo de Orsay desde su inaguración en 1986.

La tercera versión se encuentra en el Museo de Orsay desde 1986
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Autor entrada: clarozen

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